Vivir con altas capacidades
Las altas capacidades no se quedan en el aula ni desaparecen al cumplir dieciocho años.
Forman parte del funcionamiento intelectual de una persona, pero no determinan su personalidad, sus relaciones ni su futuro.
Hay experiencias muy diferentes. Algunas personas encuentran oportunidades para desarrollar sus intereses y capacidades. Otras se enfrentan a dificultades que necesitan atención.
Ni las altas capacidades garantizan el éxito ni condenan a sentirse diferente o incomprendido.
Infancia: mucho más que aprender rápido
Un niño o niña puede mostrar facilidad para determinados aprendizajes, intereses intensos o una curiosidad que sorprende a quienes le rodean.
También puede necesitar ayuda para organizarse, gestionar frustraciones, relacionarse o adquirir hábitos de estudio.
El desarrollo intelectual no implica que todas las demás habilidades estén igualmente desarrolladas.
Algunas dificultades que pueden aparecer
Falta de estímulo educativo. Cuando las actividades no se ajustan a sus necesidades, algunos niños pierden interés o motivación.
Expectativas excesivas. Que un niño tenga altas capacidades no significa que deba hacerlo todo bien o destacar constantemente.
Dificultades para compartir intereses. Algunos encuentran complicado conectar con compañeros que disfruten de los mismos temas. Otros tienen relaciones sociales satisfactorias.
Necesidades que pasan desapercibidas. Un buen rendimiento puede ocultar dificultades de aprendizaje, atención o bienestar que también merecen apoyo.
Estas situaciones son posibles, no inevitables.
¿Cómo acompañar en casa?
Escucha sus intereses y sus preocupaciones sin convertir cada conversación en una evaluación de sus capacidades.
Permítele equivocarse, experimentar, jugar y descansar.
Ofrece oportunidades de aprendizaje, pero también tiempo libre y espacios donde no tenga que demostrar nada.
Y si aparece una dificultad persistente, préstale atención por lo que está ocurriendo, no únicamente por sus altas capacidades.
Adolescencia: encontrar la propia manera de ser
Durante la adolescencia cobran importancia la identidad, la autonomía, las amistades y las decisiones sobre el futuro.
Algunos jóvenes con altas capacidades encuentran espacios donde compartir sus intereses. Otros pueden sentir presión por destacar o por encajar.
No existe una forma única de vivir esta etapa.
¿Qué puede ayudar?
Escuchar sus opiniones, respetar sus decisiones progresivamente, facilitar oportunidades para explorar intereses y evitar comparaciones constantes.
También es importante que puedan expresar dudas, cansancio o frustración sin que se interpreten automáticamente como falta de aprovechamiento de sus capacidades.
Un adolescente con altas capacidades sigue siendo, ante todo, un adolescente.
Edad adulta: las altas capacidades también crecen
Muchas personas adultas fueron identificadas durante su infancia. Otras nunca tuvieron esa oportunidad.
Algunas descubren este tema al acompañar a sus hijos en una evaluación. Otras llegan a él buscando comprender mejor su forma de aprender o determinadas experiencias personales.
Para algunas personas, una identificación puede aportar claridad y ayudarles a reconocer fortalezas o necesidades.
Para otras, puede no ser una prioridad.
No existe una obligación de evaluarse, destacar profesionalmente o desarrollar todas las capacidades posibles.
¿Qué puede aportar el autoconocimiento?
Comprender el propio perfil intelectual puede ayudar a elegir oportunidades de aprendizaje, revisar expectativas personales o tomar decisiones.
Pero también es importante reconocer que las dificultades laborales, sociales o emocionales pueden tener causas diversas.
Las altas capacidades no deben convertirse en una explicación automática de todo lo que ocurre.
Cuando aparecen dificultades emocionales o sociales
La ansiedad, el aislamiento, la frustración o los problemas de autoestima no son rasgos definitorios de las altas capacidades.
Si aparecen, merecen una valoración adecuada, especialmente cuando afectan al bienestar o a la vida cotidiana.
Es importante evitar dos errores:
Atribuir cualquier dificultad a las altas capacidades. Esto puede impedir que se identifiquen otras necesidades.
Suponer que una persona con altas capacidades no necesita ayuda. Una capacidad intelectual elevada no protege frente a todos los problemas.
Buscar apoyo psicológico cuando es necesario no contradice ni cuestiona las capacidades de nadie.
Familias: acompañar también puede ser difícil
Las familias pueden encontrar dificultades para interpretar las necesidades de sus hijos, comprender los procedimientos educativos o conseguir información fiable.
A veces también tienen que afrontar comentarios del entorno, expectativas elevadas o desacuerdos sobre qué medidas son adecuadas.
Algunas orientaciones prácticas
Pregunta y escucha. No des por hecho que sabes qué necesita tu hijo o hija por tener altas capacidades.
Evita las comparaciones. Cada persona tiene su propio ritmo y sus propias fortalezas.
Mantén el diálogo con el centro educativo. Compartir observaciones y revisar las medidas ayuda a encontrar respuestas más ajustadas.
Busca información fiable. Desconfía de afirmaciones que presenten a todas las personas con altas capacidades como iguales.
Comparte experiencias. Conocer a otras familias puede aportar ideas y apoyo, sin necesidad de comparar trayectorias.
Pide ayuda si la necesitas. No tienes que resolver todas las dificultades por tu cuenta.
Encontrar espacios de encuentro
Las personas con altas capacidades no necesitan relacionarse exclusivamente entre ellas.
Pero disponer de espacios donde compartir intereses, experiencias y preguntas puede ser enriquecedor.
En ASACAL queremos favorecer el encuentro y el acompañamiento entre familias, adolescentes y personas adultas.
Estamos ampliando nuestra mirada y construyendo nuevas propuestas, escuchando las necesidades que van surgiendo.
No pretendemos que todo el mundo viva las altas capacidades de la misma manera.
Queremos que cada persona encuentre información, oportunidades y apoyo cuando los necesite.
Si tienes dudas, buscas orientación o te gustaría conocer nuestra asociación, puedes escribirnos.
No hace falta tener todas las respuestas para empezar una conversación.