Nuestros comienzos

ASACAL nació en 2002 de la iniciativa de un grupo de familias de Almería que buscaban respuestas, apoyo y una atención adecuada para sus hijos e hijas con altas capacidades.

Desde entonces, muchas personas han dedicado su tiempo, sus ideas y su esfuerzo a mantener viva la asociación. Cada etapa ha tenido sus propios retos, aprendizajes y logros, y todas forman parte de nuestra historia.

Más de veinte años después, seguimos compartiendo una misma convicción: cuando las personas se unen, pueden conseguir cambios que difícilmente lograrían por separado.

Una etapa de cambios

Como ocurre en muchas asociaciones, ASACAL también ha atravesado momentos difíciles. La falta de participación, el desgaste y las dificultades internas llegaron a poner en peligro su continuidad.

A finales de 2024 se renovó la Junta Directiva y, durante 2025, comenzamos a trabajar para recuperar la actividad de la asociación y darle un nuevo impulso.

No se trataba simplemente de mantener ASACAL en funcionamiento, sino de escuchar, revisar lo que no estaba funcionando y buscar nuevas formas de hacer las cosas.

Un proceso que no siempre ha sido sencillo y en el que todavía seguimos trabajando, pero con una idea clara: ASACAL tiene sentido si responde a las necesidades reales de las personas que forman parte de ella.

ASACAL hoy: Ampliando la mirada

Hoy seguimos trabajando para conseguir una asociación más cercana, activa y participativa, donde las familias y las personas con altas capacidades encuentren información, orientación y, sobre todo, un lugar al que acudir.

Estamos fortaleciendo la colaboración con profesionales y entidades, impulsando espacios de encuentro y desarrollando nuevas iniciativas para acompañar a quienes se acercan a nosotros, incluso antes de contar con una identificación de altas capacidades.

También estamos ampliando nuestra mirada hacia la adolescencia y la edad adulta, porque las necesidades cambian con los años y queremos que ASACAL pueda seguir siendo un espacio de referencia en las distintas etapas de la vida.

 

Sabemos que queda mucho por hacer y que los cambios necesitan tiempo, trabajo y participación. Cada propuesta, cada colaboración y cada persona que decide implicarse nos ayuda a seguir avanzando.

No tenemos todas las respuestas, pero sí muchas ganas de seguir buscándolas juntos.